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    Vivimos en un mundo de superhéroes. Desde la irrupción del universo cinematográfico de Marvel en 2008, los cines, televisiones y dispositivos multimedia se han rendido ante las adaptaciones, series y productos derivados de la Casa de las Ideas y sus héroes de viñeta. El empuje publicitario de Disney llega a casi cualquier ámbito del entretenimiento y el merchandising, pero parece ser que se ha topado con ciertas dificultades a la hora de trasladar su innegable atractivo al mundo de los videojuegos.

    Tras una época en la que cada lanzamiento importante en las taquillas se acompañaba con una adaptación al ocio digital, el apagón de Marvel en los juegos, más allá de testimoniales apariciones en móviles o realidad virtual, ha sido notable. Ahora, con la llegada de la postergada y deseada tercera parte de la serie Marvel: Ultimate Alliance el próximo verano a Nintendo Switch, se abre un nuevo horizonte para los héroes y villanos del cómic.

    El retorno de una saga muy querida

    Marvel: Ultimate Alliance ofrecía una experiencia de rol y acción en la que los jugadores podrían crear sus propios equipos de hasta cuatro héroes del Universo Marvel, permitiéndonos incluso recrear algunas de las escuadras más famosas de la historia de la editorial. De esta forma, y a través de una propuesta con cierto toque táctico, teníamos en nuestra mano la posibilidad de diseñar nuestras propias versiones de Los Vengadores, los X-Men o incluso Los Cuatro Fantásticos. La primera parte, desarrollada por Raven Software -que ya habían diseñado una serie de juegos similares centrados en la Patrulla X-, nos narraba una historia centrada en enemigos clásicos de Marvel como Ultron, el Doctor Doom o el todopoderoso Galactus, con numerosos guiños a las páginas de los tebeos más clásicos. Con numerosos finales, misiones alternativas y un sistema de progresión muy bien diseñado, el título caló

    hondo en la comunidad.

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    Tras el éxito de 2006, Activision mandó en 2009 realizar una secuela a Vicarious Visions titulada Marvel: Ultimate Alliance 2, que siguiendo la estructura de la primera parte, seguía permitiéndonos construir escuadras y equipos de hasta cuatro héroes, ofreciéndonos en bandeja la idea de conjugar combinaciones muy locas o dejarnos llevar por la nostalgia a la hora de diseñar equipos célebres. En esta ocasión, el argumento se potenció al adaptar de forma libre los arcos argumentales de Secret Wars y Civil War, se mejoraron mecánicas y se aumentó la plantilla de superhéroes, que ahora era más extensa y rica. Ambos juegos tuvieron una buena acogida, y gracias a su gran campaña para un jugador, su modo cooperativo y competitivo online y la posibilidad de jugar en local con hasta cuatro amigos, calaron hondo entre los aficionados al cómic. Ahora, tras un relanzamiento en alta definición en Xbox One y PlayStation 4 en 2016, el anuncio de una tercera parte en exclusiva para Nintendo Switch, más de diez años después de la última secuela, cogió a muchos por sorpresa.